lunes, 16 de abril de 2012

Greenpeace pide a España y Argentina que apuesten por las renovables, no por el petróleo


Greenpeace considera inadmisible que la política energética de España y de Argentina se supedite a los intereses de Repsol-YPF, que es una empresa privada y cuyos intereses no son los de los ciudadanos españoles ni los de los ciudadanos argentinos, y pide a ambos gobiernos que dediquen sus esfuerzos inversores y diplomáticos a lograr un acuerdo de cooperación para el fomento de un modelo energético 100% renovable en ambos países. 
Greenpeace pide a España y Argentina  que apuesten por las renovables, no por el petróleo
La quema de los combustibles fósiles es la mayor causa de cambio climático, recuerda Greenpeace en nota de prensa, en la que insta a los gobiernos español y argentino a promover políticas que incorporen a las renovables en la planificación energética de cada país.
“En el actual contexto de crisis climática, la clave del debate y de los consensos logrados debe ser cómo abandonar la dependencia del petróleo (y de todas las energías sucias)”, señala la organización. “Para ello –añade– es necesario desarrollar una política energética independiente de los intereses petroleros y de los intereses de las empresas petroleras”.
En concreto, Greenpeace pide a los gobiernos argentino y español que “usen los ingentes recursos políticos y diplomáticos desplegados para defender a intereses ligados a los combustibles fósiles para alcanzar un acuerdo de cooperación para la puesta en marcha de una [R]evolución Energética basada en energías renovables, ahorro y eficiencia energética”.
También les pide que empleen “los miles de millones de dólares que se invierten en extraer más petróleo para potenciar la eficiencia de los vehículos y el despliegue de nuevas tecnologías limpias”, y que “acuerden un calendario para el abandono de todas las energías sucias y su sustitución por ahorro, eficiencia y energías renovables”. Greenpeace considera, además, que  “se debe imponer una moratoria en la exploración de hidrocarburos”.

Peticiones al gobierno españolLa organización considera que el gobierno español debe reconocer que “el único futuro sostenible (económica y ambientalmente) para España en materia de energía no es ni puede ser la búsqueda de nuevos suministros de combustibles fósiles, sino la sustitución urgente y planificada de estos por energías renovables y eficiencia energética.”. En este sentido, le pide que “derogue de inmediato la moratoria a las primas a las energías renovables y desarrolle todas las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento de las obligaciones europeas en materia de renovables”.
Greenpeace plantea, además, “defender proactivamente que la UE adopte estándares de emisión de 80gCO2/km para los coches que se vendan en Europa en 2020 y de 60gCO2/km para 2025”; e “impedir la importación y explotación de combustibles fósiles no convencionales (crudos pesados, de aguas profundas, arenas bituminosas, gas de esquisto) en el mercado europeo”.
También cree que el gobierno españole debe “desvincularse de los intereses de Repsol-YPF, depurando cualquier interés personal o profesional de los responsables políticos con dicha empresa así como con cualquier negocio perjudicial para el medio ambiente y la salud pública”.

Peticiones al Gobierno argentinoAl gobierno argentino, le pide:
• Eliminar todos los subsidios a los combustibles fósiles y a la energía nuclear.
• Avanzar de manera considerable en el aumento de las renovables en la matriz energética argentina. “El país debe adoptar una política energética tal que permita alcanzar la meta del 8% de electricidad renovable en el año 2016”, subraya..
• Generar políticas tendientes a recuperar el transporte de cargas y público de pasajeros y mejorar su eficiencia.
• Suspender el proyecto de la central térmica Río Turbio y cualquier otro proyecto energético basado en la quema de carbón.

miércoles, 11 de abril de 2012

Futuro energético insostenible


Futuro energetico insostenible Futuro energético insostenible
O, lo que es lo mismo: no hay futuro de ningún tipo. Los combustibles fósiles se agotarán tarde o temprano. Y eso si el ser humano resiste las consecuencias del cambio climático. Así lo ha advertido la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que ha señalado que el mundo se encamina hacia un futuro energético insostenible si los gobiernos no toman medidas urgentes para optimizar los recursos disponibles.
Estas declaraciones fueron hechas en Londres, donde la AIE presentó su informe anual. El organismo internacional augura un incremento de un tercio de la demanda de energía en los próximos 25 años. Ello requiere inversiones para evitar la escasez de recursos y un peligroso aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero y, por tanto, una aceleración del cambio climático.
Las palabras de Maria van der Hoeven, directora ejecutiva de la Agencia, ponen en guardia a toda la humanidad:
Cada vez queda menos tiempo, pero aún se pueden tomar medidas. Hay que actuar ahora.”
Según la AIE, de aquí al 2035 se necesitaría una inversión mundial de 38.000 millones de dólares en infraestructura energética para satisfacer la creciente demanda, que, en un 90% por ciento, provendrá de países emergentes como China o India. Además, dos tercios de esa inversión en infraestructuras energéticas habrá que hacerla en estados de fuera de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
China se convertirá en el mayor consumidor de energía del mundo en 2035, aunque Estados Unidos continuará siendo el primero en cuanto a consumo per cápita.
El economista jefe de la Agencia, Fatih Birol, ha dicho que, en 2035, la dependencia de combustibles fósiles se reducirá del 81% actual hasta un 75%. Pero el petróleo continuará siendo la principal fuente de energía y, por si esto fuera poco, es probable que aumente el uso del carbón.
Se calcula que, dentro de 25 años, las energías renovables constituirán un 15% del suministro. Y esto si se incrementan los subsidios hasta 250.000 millones de dólares en el periodo. En la actualidad, es el petróleo el que recibe 409.000 millones.
No vamos por buen camino. Vamos directos a la catástrofe.

martes, 10 de abril de 2012

Nueve compañías energéticas se unen al Programa de Eficiencia “Botón verde” de Estados Unidos. |


La Administración Obama anunció el 22 de marzo que las nueve principales empresas energéticas y proveedores de electricidad de Estados Unidos se comprometen a proporcionar a más de 15 millones de hogares acceso a los datos sobre su propio uso de energía con un simple clic de un “botón verde” on line. Al proporcionar a los consumidores información acerca de cómo están utilizando la energía en sus hogares, “botón verde” puede ayudar a reducir la energía desperdiciada y reducir las facturas.
Botón verde es un esfuerzo liderado por la industria que permite a los clientes de electricidad descargar en su hogar datos del uso final de la energía o consumos en un formato informático fácil de usar. Las empresas de servicios públicos y los proveedores de electricidad que hacen los nuevos compromisos son: American Electric Power, Austin Energy, Baltimore Gas and Electric, CenterPoint Energy, Commonwealth Edison, NSTAR; PECO; Reliant, y Dominion Virginia Power. Estas empresas han acordado basar sus botones verdes en una norma técnica común desarrollada con una asociación público-privada con el apoyo del Departamento de Comercio del Instituto de Estándares y Tecnología de los EE.UU.
Los botones verdes habilitados son aplicaciones web y el teléfono inteligente prometen ayudar a los consumidores a elegir el plan de tarifa más económica para sus patrones de uso, proporcionar consejos personalizados de eficiencia energética, proveer de herramientas fáciles de usar adecuadas a su tamaño y financiación para la instalación de paneles solares en los tejados y entrega de software virtual de auditoría energética.
Enlaces externos:
energy.gov

fuente : 
http://blogenergy.hyhclub.com/?p=1380

La lección de Steve Jobs para el sector de la energía solar


El nacimiento del ratón es un famoso caso con moraleja en Silicon Valley. Xerox desarrolló una primera versión del puntero para ordenadores, pero fueron Steve Jobs y Apple los que terminaron dándole su importancia actual. La advertencia –los creadores no siempre terminan dominando un campo concreto– puede aplicarse a otra tecnología de plena actualidad: la energía solar.
En junio de 2008, daba la sensación de que los fabricantes de paneles solares iban a conquistar el mundo. Los 12 mayores tenían una capitalización de mercado combinada de unos 70.000 millones de dólares (53.430 millones de euros), según Sanford C. Bernstein. En la actualidad, valen alrededor de 6.400 millones.
Uno de ellos, la alemana Q-Cells, se declaró en quiebra la semana pasada. Ese mismo día, First Solar, que llegó a valer solo más de 20.000 millones de dólares en 2008, vio como sus acciones se desplomaban casi un 8%. La compañía tiene en la actualidad un valor inferior a 2.000 millones de dólares.
First Solar ha sufrido varios reveses recientemente, en particular el aumento de las provisiones para cubrir las garantías ante la posibilidad de que sus módulos solares sufran “más fallos en condiciones climáticas calurosas” (pensemos un segundo en lo que esto supone).
El mayor problema para First Solar y sus rivales es un cambio estructural en la industria. En 2008, los gobiernos, especialmente en Europa, ofrecieron generosas subvenciones para fomentar la energía solar; daba la sensación de que EEUU no tardaría en fijar un límite a las emisiones de CO2; y la financiación fluía sin problemas. Los fabricantes de equipos se expandían con rapidez y reducían los costes, haciendo que mejorase la competitividad de la energía solar frente a otras fuentes como el carbón y el gas natural.
Debido a la crisis financiera, las ayudas públicas y la financiación privada son mucho más bajas. En EEUU, el gas de esquisto ha eclipsado las ventajas económicas de la electricidad. Citigroup calcula que incluso con un coste de instalación de 1,50 dólares el vatio para nuevos proyectos, aún en las regiones más soleadas, la energía solar no puede competir con la eficiencia de las plantas de gas natural ni con un coste de 5 dólares por cada millón de unidades térmicas británicas. En la actualidad, el gas cuesta menos de la mitad de eso, y hasta los proyectos solares públicos tienen un coste muy por encima de 2 dólares el vatio.
Sin embargo, la industria de la energía solar ha conseguido rebajar el coste de los equipos. El problema reside en su forma de hacerlo. Las jugosas subvenciones atrajeron a rivales, especialmente de China. Esto implica que la industria probablemente dispondrá a finales de año de capacidad para construir 40 gigavatios de módulos solares, según Citigroup –que también calcula que la demanda este año será de sólo 24GW–. El banco no prevé que la demanda llegue a 40GW esta década.
Este exceso de oferta está reduciendo el precio de los paneles solares. Bernstein sitúa la tasa de descenso anual compuesta en el 32% entre 2007 y 2011, y señala la inquietante similitud con el precio de la memoria de los ordenadores, que también ha caído a un ritmo anual compuesto del 33,4% desde 1974.
Estas caídas son buenas para aquellos interesados en la tecnología, ya que amplían la oferta. Pero la comercialización resultante, que lleva a que la competición se centre cada vez más en el precio, es mala para las firmas implicadas ya que las ganancias económicas van a parar a otros. La caída de los márgenes de beneficios y del precio de las acciones son el desafortunado resultado –y también las quiebras–.
Se puede hacer otra analogía con el sector estadounidense de prospecciones y producción, que logró desarrollar numerosas reservas de gas natural. Pero el exceso de oferta ha reducido los beneficios económicos del negocio. Las ventajas son, en cambio, para aquellos que transportan y usan el carburante. Cada vez son más las compañías de la talla de Exxon Mobil que entran en el sector. Estas grandes empresas están dispuestas a absorber las pérdidas a corto plazo derivadas de los bajos precios en anticipación de la futura edad dorada del gas.
Los argumentos a favor de la energía solar son que cuando los precios caigan lo suficiente para competir sin ayuda de los subsidios del gobierno, el consiguiente incremento de la demanda beneficiará a la industria.
De hecho, así será. Sin embargo, los ganadores no serán necesariamente los pioneros que conocemos hoy en día. Más bien serán compañías con el suficiente peso en el sector como para competir en precios y absorber las inevitables pérdidas cíclicas que afectan a casi todas las industrias manufactureras que tienden a sufrir los efectos de un exceso de oferta.
Un grupo más reducido de grandes empresas como General Electric, por ejemplo, parecen tener más posibilidades de convertirse en los vencedores a largo plazo, a medida que la energía solar acabe encontrando su sitio.
fuente : 
http://www.expansion.com/2012/04/10/opinion/1334009305.html

martes, 3 de abril de 2012

Rascacielos verde para Singapur


Este edificio se está construyendo actualmente en las proximidades del parque Hong Lim situado en Singapur, del que se quiere que sea su continuación urbana. 


Lo más destacable son sus jardines verticales con vegetación tropical, árboles de gran tamaño y el uso de fuentes y cascadas de agua. 


La superficie verde ocupa 15.000 metros cuadrados, un campo y medio de futbol. Esta superficie es casi el doble que la del parque Hong Lim.


Toda esta vegetación ayudará a regular la temperatura y limpiar el aire. 
El diseño favorece la iluminación y ventilación natural del edificio. 


El tejado incorpora paneles fotovoltaicos para generar energía que se utilizará en el mismo edificio. 
Un sistema recoge el agua de lluvia y la distribuye para el riego de las plantas. 


Ha recibido la mayor calificación ambiental existente en Indonesia para este tipo de proyectos.

Arabia Saudí, del oro negro al verde



Durante los últimos 24 años Arabia Saudí ha invertido parte del dinero que genera el petróleo en transformar su desierto en tierra cultivable. 
Para ello ha aprovechado las reservas de agua ocultas bajo la superficie. Estas reservas de agua se han ido acumulando durante los últimos cientos de miles de años bajo las arenas del desierto. Extraen el agua y lo utilizan en pivots que riegan superficies circulares de terreno. 
En esta serie cronológica de fotografías se puede apreciar el cambio que ha experimentado el suelo en los últimos 24 años. 

Pulse sobre la fotografía si quiere agrandar la imagen

En las fotografías se distinguen dos tipos de puntos: verdes de vegetación en crecimiento y el naranja de la vegetación seca. El resto de suelo no agrícola es de un color rosa oscuro. 
Han sido tomadas por tres satélites Landsat y procesadas por la NASA y el Servicio Geológico de E.E.U.U. 

Localización de la zona de regadíos reflejada en las fotografías
El agua que extraen no es un recurso renovable y se agotará al igual que el petróleo. Al ritmo actual de extracción hay reservas de agua únicamente para 50 años.

La Hora del Planeta 2012



El sábado 31de marzo millones de personas de diferentes países apagarán las luces en La Hora del Planeta, una iniciativa global de WWF, la Organización Mundial de Conservación, coordinada en nuestro país por la Fundación Vida Silvestre Argentina, para demostrar que el cambio climático nos importa. Ese año se realizará el sábado 31 de marzo entre las 20.30 y las 21.30 horas y contará con la adhesión de municipios, empresas e individuos de las principales ciudades del mundo. 

La Hora del Planeta busca demostrar que juntos, cada uno de nosotros puede dar una señal positiva para hacerle frente al calentamiento global. Surgió en Sydney, Australia, durante el año 2007 y convocó a dos millones de personas. Cinco años después, en 2011, ciudadanos de 135 países de todos los continentes apagaron sus luces; más de 1300 monumentos y edificios emblemáticos se oscurecieron como, la Ópera en Sidney, el City Hall en Londres, el Empire State en Nueva York, la Torre Eiffel en París y el Obelisco en Buenos Aires; al menos, 1.475.687 personas de 205 países visitaron la página www.earthhour.org ese día, y Google marcó 74.6 millones de menciones sobre La Hora del Planeta esa noche.